22
Febrero

(EE.UU.) Muchas personas, amantes de los autos como nosotros, tienen un simple objetivo, ahorrar suficiente dinero para comprar una cañaza y luego darles furia a sus venas con un par de turbos y unos cuantos caballos más; disfrutarlo en la carretera y echar unas carreras a quien se cruce en el camino.

Sin embargo, parece que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (Environmental Protection Agency, EPA) quiere quitar ese gusto a los norteamericanos (y es comprensible, los niveles de emisiones de CO2 según la OMS, están por las nubes, literal), prohibiendo la instalación de autopartes que alteren las emisiones de CO2.

Los autos de competición seguirán siendo los homologados, los preparados por equipos para determinadas disciplinas deportivas como el Drifting, Rally, Circuito, Dragrace, no obstante, los demás, pues bueno, hay que ajustarnos a lo que el medio ambiente requiere.