09
Julio

Los repuestos adquiridos a través de los distribuidores autorizados de cada marca son idénticos a los que tiene el carro cero kilómetros; solo así se asegura el óptimo mantenimiento del vehículo.

Usualmente a la hora de comprar repuestos para el auto, la mayoría de los conductores optan por comprar piezas alternativas, principalmente porque su costo es menor y es más fácil conseguirlas, pero, ¿en serio es más barato? Existen muchas razones ajenas al precio por las que es mejor comprar refacciones originales, aquí te presentamos algunas:

  1. Encaje apropiado: la mayoría de los repuestos alternativos tienen problemas de encaje, desde molduras hasta distancia.
  2. Acabado: estas piezas tienen bases inconsistentes y más delgadas que las originales.

  3. Corrosión y oxido: no todos están hechos del mismo metal que tu auto, lo que representa un problema mayúsculo..

  4. Seguridad: las piezas originales te brindan la seguridad de que cumplen las especificaciones de tu auto, cosa que las alternativas no.

  5. Garantía: generalmente los fabricantes respetan las garantías en la medida que se utilicen repuestos originales.

  6. Reventa: cuando quieras vender tu auto, el precio podrá ser mayor si las piezas, aunque sean refacciones, son originales.

Les pongo un ejemplo de un amigo que compró un motor a la mitad del precio que le ofrecían en el concesionario y cuatro meses después, y con 5.000 kilómetros de recorrido, la máquina se fundió. Con esta situación se comprueba, una vez más, que lo barato sale caro y que los almacenes no autorizados e ilegales siguen incrementando sus ventas. Hay que tener en cuenta que las autopartes que cuestan “más barato” no cumplen con las especificaciones técnicas de una determinada marca. Es decir, son imitaciones de las originales, por lo que física y estructuralmente no soportan las condiciones de trabajo para las que supuestamente fueron fabricadas.